Hace
algún tiempo que no publico una reflexión en la ventana. La verdad es
que el ritmo de vida últimamente no deja mucho espacio para pensar... y
quizás ese es el problema, que somos bombardeados con millones de
estímulos que no nos dejan detenernos a meditar las cosas, obligándonos a
continuar haciendo lo que sea estemos haciendo siguiendo la corriente
de superestimulación que nos conduce hacia delante sin permitirnos ver
lo que ocurre a nuestro alrededor y no porque haya algo que nos lo
impida realmente, si algo nos lo impidiera nos rebelaríamos y
encontraríamos la forma de destruir ese obstáculo, no, lo que hace es
agobiarnos con la urgencia de lo que ocurre justo delante o nos distrae
con la miríada de cosas a las que (supuestamente)tenemos que prestarle atención, casi como si el mundo (o por lo menos nuestro mundo personal y posibles aledaños) dependiese de ello.
Suelo
ser un poco rebelde en este sentido, personalmente suelo tener tiempos
en los que rompo con todo lo que se puede romper (obviamente no voy a
dejar mi trabajo para tener un momento de paz) y me quedo estático, o al
menos así se ve de fuera. Interiormente lo que sucede es que intento
hacer frenar a mi mente y espíritu acelerados como un tren fuera de
control por tanto estímulo y devolverlo a un ritmo más natural, más
lógico para cualquier ser humano, un trabajo mental costoso y cansado,
como seguro corroborará cualquiera que lo haya intentado. Un poco me
hace sentir como una ilustración de Mafalda que decía "¡paren el mundo
que me quiero bajar!", que vi hace algún tiempo y pienso que refleja
bastante bien la sensación.
Todo
eso hace que me pregunte ¿quien me hiperestimula tanto?, ¿hay un
verdadero responsable o soy yo mismo?, creo que las dos respuestas son
correctas. Hay una intencionalidad ajena a nosotros en mantenernos en
ese estado, ya sean en forma de bombardeo de anuncios, microinformación
en grandes cantidades (sobre todo en internet, donde las noticias son
muy cortas, muy rápidas y con un tiempo de vida muy corto) y, por
supuesto, la terrible y demandada multitarea, tan solicitada en los
trabajos y de la que ya hablaré en otra reflexión dentro de poco. Pero
también hay un factor propio porque, si bien no podemos impedir el
bombardeo, somos tan bobos que vamos hacia él y lo propiciamos, por
ejemplo ¿Cuántas veces no hemos dejado de leer el texto de una web
porque era "demasiado largo" y "no teníamos tiempo" para terminarlo?
Los
ejemplos son muchos y no voy a hacer una disertación enorme para que
esta entrada del blog no sea "demasiado larga para leerla", pero si
quiero añadir algunas cosas que pueden aliviar el problema y permitirnos
vivir un poco.
-1. Tómate el tiempo necesario: Es decir, si vas a hacer algo procura hacer únicamente ese algo, dedícale la concentración necesaria y pospón el resto de tareas.
-2. No dejes lo que realmente quieres hacer para
el final. Estarás cansado física y mentalmente por lo que no lo vas a
disfrutar tanto como podrías ni tendrá la calidad que podría tener.
-3.
Haz las tareas chorras y repetitivas como mirar el
correo/redsocialdeturno/etc. Una o dos veces al día (mejor una) por no
más de veinte minutos, todas seguidas y olvídate de ellas.
-4. Si vas a leer algo por internet (o por donde sea) léelo hasta el final, si luego no da tiempo de leer otras cosas pues no da tiempo.
-5.
Mide la importancia de las cosas que haces, cuánto
tiempo/esfuerzo/dinero requiere, qué va a aportarte y en definitiva si
realmente vale la pena que gastes tu atención en ello. Si no vale la
pena, abandónalo,
a veces cuesta porque nos hace ilusión, pero puede que sea una piedra
de tropiezo para otros proyectos que nos ilusionan más. Por ejemplo, en
mi caso yo abandoné una de mis aficiones para poder dedicarme a mis
proyectos artísticos. -6.
Guárdate un tiempo para frenar. La idea no es que durante x tiempo te
dejes caer por algún sitio y no hagas absolutamente nada, la idea es que
silencies todos los estímulos externos y te quedes solo con tus pensamientos, verás que tu mente te lleva a darte cuenta de mejores cosas y puede ser una ventana para que la inspiración entre.
Y hasta aquí la reflexión, espero que les sirva de ayuda.
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