viernes, 16 de agosto de 2013

La Sobreestimulación del día a día

Hace algún tiempo que no publico una reflexión en la ventana. La verdad es que el ritmo de vida últimamente no deja mucho espacio para pensar... y quizás ese es el problema, que somos bombardeados con millones de estímulos que no nos dejan detenernos a meditar las cosas, obligándonos a continuar haciendo lo que sea estemos haciendo siguiendo la corriente de superestimulación que nos conduce hacia delante sin permitirnos ver lo que ocurre a nuestro alrededor y no porque haya algo que nos lo impida realmente, si algo nos lo impidiera nos rebelaríamos y encontraríamos la forma de destruir ese obstáculo, no, lo que hace es agobiarnos con la urgencia de lo que ocurre justo delante o nos distrae con la miríada de cosas a las que (supuestamente)tenemos que prestarle atención, casi como si el mundo (o por lo menos nuestro mundo personal y posibles aledaños) dependiese de ello.

Suelo ser un poco rebelde en este sentido, personalmente suelo tener tiempos en los que rompo con todo lo que se puede romper (obviamente no voy a dejar mi trabajo para tener un momento de paz) y me quedo estático, o al menos así se ve de fuera. Interiormente lo que sucede es que intento hacer frenar a mi mente y espíritu acelerados como un tren fuera de control por tanto estímulo y devolverlo a un ritmo más natural, más lógico para cualquier ser humano, un trabajo mental costoso y cansado, como seguro corroborará cualquiera que lo haya intentado. Un poco me hace sentir como una ilustración de Mafalda que decía "¡paren el mundo que me quiero bajar!", que vi hace algún tiempo y pienso que refleja bastante bien la sensación.

Todo eso hace que me pregunte ¿quien me hiperestimula tanto?, ¿hay un verdadero responsable o soy yo mismo?, creo que las dos respuestas son correctas. Hay una intencionalidad ajena a nosotros en mantenernos en ese estado, ya sean en forma de bombardeo de anuncios, microinformación en grandes cantidades (sobre todo en internet, donde las noticias son muy cortas, muy rápidas y con un tiempo de vida muy corto) y, por supuesto, la terrible y demandada multitarea, tan solicitada en los trabajos y de la que ya hablaré en otra reflexión dentro de poco. Pero también hay un factor propio porque, si bien no podemos impedir el bombardeo, somos tan bobos que vamos hacia él y lo propiciamos, por ejemplo ¿Cuántas veces no hemos dejado de leer el texto de una web porque era "demasiado largo" y "no teníamos tiempo" para terminarlo? 

Los ejemplos son muchos y no voy a hacer una disertación enorme para que esta entrada del blog no sea "demasiado larga para leerla", pero si quiero añadir algunas cosas que pueden aliviar el problema y permitirnos vivir un poco.

-1. Tómate el tiempo necesario: Es decir, si vas a hacer algo procura hacer únicamente ese algo, dedícale la concentración necesaria y pospón el resto de tareas.
-2. No dejes lo que realmente quieres hacer para el final. Estarás cansado física y mentalmente por lo que no lo vas a disfrutar tanto como podrías ni tendrá la calidad que podría tener.
-3. Haz las tareas chorras y repetitivas como mirar el correo/redsocialdeturno/etc. Una o dos veces al día (mejor una) por no más de veinte minutos, todas seguidas y olvídate de ellas.
-4. Si vas a leer algo por internet (o por donde sea) léelo hasta el final, si luego no da tiempo de leer otras cosas pues no da tiempo.
-5. Mide la importancia de las cosas que haces, cuánto tiempo/esfuerzo/dinero requiere, qué va a aportarte y en definitiva si realmente vale la pena que gastes tu atención en ello. Si no vale la pena, abandónalo, a veces cuesta porque nos hace ilusión, pero puede que sea una piedra de tropiezo para otros proyectos que nos ilusionan más. Por ejemplo, en mi caso yo abandoné una de mis aficiones para poder dedicarme a mis proyectos artísticos. -6. Guárdate un tiempo para frenar. La idea no es que durante x tiempo te dejes caer por algún sitio y no hagas absolutamente nada, la idea es que silencies todos los estímulos externos y te quedes solo con tus pensamientos, verás que tu mente te lleva a darte cuenta de mejores cosas y puede ser una ventana para que la inspiración entre.

Y hasta aquí la reflexión, espero que les sirva de ayuda.

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